-
Salmo de David. Contiende, oh SEÑOR, con los que contienden contra mí; combate a los que me combaten.
-
Echa mano de escudo y defensa; levántate en mi ayuda.
-
Saca lanza y jabalina al encuentro de mis perseguidores. Di a mi alma: “Yo soy tu salvación”.
-
Sean avergonzados y afrentados los que buscan mi vida; vuelvan atrás y sean humillados los que planean hacerme daño.
-
Sean como el tamo ante el viento, y que los acose el ángel del SEÑOR.
-
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, y que les persiga el ángel del SEÑOR.
-
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; sin causa pusieron trampa para mi vida.
-
Que le alcance la destrucción que no imagina, y que le prenda la red que él mismo escondió. Caiga él en aquella destrucción.
Continúa después de la publicidad